El LOCH

En el Laboratorio de Ondas de Choque, fundado en 1987 y único en su género en México, se desarrollan nuevas aplicaciones de las ondas de choque en medicina y biotecnología. Sus investigaciones comenzaron con la mejora de los equipos usados para destruir cálculos renales sin cirugía mediante litotricia extracorpórea. Con el tiempo se expandieron hacia áreas como la transformación genética de hongos y bacterias, la introducción de material genético y nanopartículas en células humanas, el estudio de la cavitación acústica y el desarrollo de nuevos generadores de ondas de choque más eficientes. También se trabaja en aplicaciones biomédicas relacionadas con oncología, extracción de compuestos de interés industrial a partir de plantas y algas, y en el diseño de materiales con propiedades novedosas. Para ello, el laboratorio reúne estudiantes e investigadores de física, medicina, ingeniería, microbiología, química y biotecnología, además de colaborar con instituciones nacionales e internacionales. Paralelamente, se ofrece capacitación y actualización a médicos y fisioterapeutas interesados en certificarse en el uso clínico de ondas de choque y ondas de presión.

Cualquier persona interesada en conocer el laboratorio puede solicitar una visita guiada o integrarse mediante prácticas profesionales, servicio social, tesis de licenciatura o posgrado, e incluso estancias posdoctorales.