¿Ciencia entendible?

Ondas de choque: una nueva forma de modificar hongos genéticamente

D. Magaña-Ortíz, N. Coconi-Linares, E. Ortiz-Vazquez,
F. Fernández, A.M. Loske, M.A. Gómez-Lim

Un grupo de investigadores del CINVESTAV y la UNAM ha desarrollado una técnica novedosa para introducir genes en hongos microscópicos mediante ondas de choque en agua. El procedimiento se basa en un fenómeno conocido como cavitación acústica. Al hacer pasar estas ondas por un pequeño vial que contiene millones de esporas (aproximadamente 25 veces más pequeñas que un cabello) en suspensión junto con ADN, se generan microburbujas que crecen y colapsan violentamente. Al colapsar, las burbujas producen diminutos chorros de fluido de alta velocidad capaces de generar microporos en las esporas, denominadas conidios, facilitando la entrada del material genético.

El avance resulta especialmente relevante si se considera que muchos hongos microscópicos son fundamentales para la producción de alimentos, medicamentos y biocombustibles. Mediante su modificación genética, estos organismos pueden convertirse en “fábricas biológicas”, capaces de producir compuestos de alto valor de manera más eficiente.

Los resultados son notables: la técnica alcanza eficiencias hasta cientos de veces superiores a las de métodos tradicionales, que suelen ser más lentos y poco reproducibles.