¿Ciencia entendible?
¡Ondas de choque y oro contra la leucemia!
D. Torres-Ortiz, G. García-Alcocer, A.M. Loske, F. Fernández, E. Becerra-Becerra, R. Esparza, M.A. Gonzalez-Reyna, M. Estevez
¡Ondas de choque y oro contra la leucemia!
D. Torres-Ortiz, G. García-Alcocer, A.M. Loske, F. Fernández, E. Becerra-Becerra, R. Esparza, M.A. Gonzalez-Reyna, M. Estevez
En laboratorios del CFATA de la UNAM se obtuvieron nanopartículas cuyo tamaño es miles de veces menor que el grosor de un cabello, capaces de reducir la viabilidad de células cancerosas. Para ello se combinaron tres elementos: una planta tradicional mexicana llamada cuachalalate, sales de oro y ondas de choque. La corteza de la planta se colocó en agua para que liberara sustancias antioxidantes que desempeñan un papel importante más adelante. Posteriormente, se añadieron sales de oro. En esta etapa, el oro no estaba aún en forma metálica, sino disuelto en el líquido como iones, es decir, átomos de oro con carga eléctrica.
A continuación, se aplicaron ondas de choque a la mezcla. Al atravesar el líquido, estas ondas generaron diminutas burbujas que crecieron y colapsaron de forma violenta. Durante ese colapso, que ocurrió en tiempos extremadamente cortos, se crearon temperaturas muy elevadas, altas presiones y partículas altamente reactivas. Esto permitió que los iones de oro se transformaran en nanopartículas de oro metálico. Se empleó cuachalalate porque sus compuestos contribuyeron a que las nanopartículas permanecieran separadas.
Las nanopartículas se evaluaron utilizando células de leucemia mantenidas vivas fuera del cuerpo en recipientes especiales. Posteriormente, se pusieron en contacto con las nanopartículas y, tras un cierto tiempo, se determinó cuántas continuaban vivas. Los resultados mostraron que las nanopartículas lograron reducir hasta en un 80 % la cantidad de células cancerosas, con efectos comparables a los de algunos fármacos.