Un generador de ondas de choque (Piezoson 100 plus, Richard Wolf) durante el tratamiento del manguito rotador del hombro.
¿Alguna vez imaginaste que pequeñísimos chorros de líquido de alta velocidad podrían contribuir a fragmentar cálculos renales en el interior del cuerpo? La metodología, denominada litotricia extracorpórea, se basa en la aplicación de ondas de choque generadas fuera del organismo. Actualmente las ondas de choque se emplean en tratamientos para regenerar fracturas, tratar dolor crónico, úlceras cutáneas, e incluso para introducir material genético en microorganismos.