Reloj de bolsillo de la época de la Revolución Francesa, con una carátula diseñada para indicar el tiempo decimal.
¿Por qué dividimos el día en 24 horas y no en 10 o 20? Nuestra manera de medir el tiempo es resultado de convenciones heredadas de antiguas civilizaciones. Pero ¿podríamos leer un reloj de otra forma? A partir de una pendoleta con una peculiar carátula decimal, el artículo propone una manera intuitiva de reinterpretar el paso del tiempo.